domingo, 14 de noviembre de 2010

NO TE RINDAS

Cuando las cosas vayan mal, como a veces pasa,
Cuando el camino se ponga cuesta arriba,
Cuando tus recursos mengüen y las deudas suban,
Cuando al querer sonreír, debas ahogar las lágrimas,
Cuando tus preocupaciones te tengan ahogado, descansa,
Si te urge, pero NO TE RINDAS.
La vida es rara con sus idas y venidas,
Donde las contradicciones son el pan de cada día,
Y si el fracaso, entonces, llama a tu puerta y te invita a mirar hacia atrás,
No le des entrada, lucha... mira hacia adelante... NO TE RINDAS.
El triunfo puede estar a la vuelta de la esquina.
Es triunfo es el fracaso al revés;
Es el matiz plateado de esa nube incierta, que no te deja ver su cercanía...
Aunque lo tengas ya al alcance de la mano,
Por eso, decídete a luchar sin tregua, porque en verdad, cuando todo empeora,
El que es valiente, no se rinde... LUCHA.

http://rpc.technorati.com/rpc/ping
Add to Technorati Favorites
http://rpc.technorati.com/rpc/ping

sábado, 12 de junio de 2010

CON AMOR A NUESTRA ABUELA SARA

Abuelita Sara 
Con mucho amor de tu nieto 
que te adora Rafael Miguel Barrios Morales
y tu nieta Melani Barrios Morales, 
queremos expresarte unas 
palabras que hemos
compuesto en verso 
dedicadas especialmente 
para ti abuelita querida.

 ABUELITA SARA ESCOBAR DE BARRIOS

"Cada uno de nosotros
con toda la felicidad
que nos provocas
queremos regalarte besos
en forma de rosas
caricias como 
aleteos de mariposas.
 
Y decirte felices Ochenta años
de vida abnegada,
te amamos y te necesitamos,
aquí tienes a tus nietos
muy felices,
entre tus canas
y tus manitas arrugadas
Te amamos abuelita!"
 
AUTORES: RAFAEL MIGUEL MORALES Y MELANI PAMELA BARRIOS MORALES
JUNIO 12 DE 2010
 
 Add to Technorati Favorites
http://rpc.technorati.com/rpc/ping

viernes, 11 de junio de 2010

El Condor Viejo

HOMENAJE A MI TIA MERCEDES BARRIOS

En una roca de la sierra umbria,
vive un condor ya viejo y desplumado
que contempla la bóveda sombría,
con tan honda y tenaz melancolia
cual si estuviese alli petrificado.

Ya no puede volar, y cuando empieze
la blanca nube a coronar la altura
envidioso la mira,  y con tristeza
inclina taciturno la cabeza sobre
una roca inconmovible y dura.


Aun no estas vencido,
puedes colgar tu enorme
y silencioso nido sobre las rubias
pestañas de los astros.


 http://rpc.technorati.com/rpc/ping
Add to Technorati Favorites

jueves, 18 de junio de 2009

En homenaje a Claudia Obregon

Muchas gracias por tu amistad

Gracias Claudia por todos los momentos
que hemos compartido
momentos llenos de sentimientos
y pensamientos compartidos,
sueños y anhelos,
secretos, risas y lágrimas,
y sobre todo, amistad.

Cada preciado segundo quedará atesorado
eternamente en el libro de mis recuerdos en lo
mas profundo de mi corazón.

Gracias por dedicarme tiempo
tiempo para demostrar tu preocupación por mí,
tiempo para escuchar mis problemas
y ayudarme a buscarles solución,
y sobre todo,
tiempo para sonreir y mostrarme tu afecto.

Gracias por ser lo que eres
una persona maravillosa.

Pude contar contigo
cuando necesitaba en quien confiar
y pedir consejo.

Gracias a ti comencé
a conocerme
e incluso a apreciar lo que soy hoy.

http://rpc.technorati.com/rpc/ping
Add to Technorati Favorites
http://rpc.technorati.com/rpc/ping

miércoles, 10 de junio de 2009

Adios

Las cosas que mueren jamás resucitan,
las cosas que mueren no tornan jamás.
¡Se quiebran los vasos y el vidrio que queda
es polvo por siempre y por siempre será!

Cuando los capullos caen de la rama
dos veces seguidas no florecerán...
¡Las flores tronchadas por el viento impío
se agotan por siempre, por siempre jamás!

¡Los días que fueron, los días perdidos,
los días inertes ya no volverán!
¡Qué tristes las horas que se desgranaron
bajo el aletazo de la soledad!

¡Qué tristes las sombras, las sombras nefastas,
las sombras creadas por nuestra maldad!
¡Oh, las cosas idas, las cosas marchitas,
las cosas celestes que así se nos van!

¡Corazón... silencia!... ¡Cúbrete de llagas!...
?de llagas infectas? ¡cúbrete de mal!...
¡Que todo el que llegue se muera al tocarte,
corazón maldito que inquietas mi afán!

¡Adiós para siempre mis dulzuras todas!
¡Adiós mi alegría llena de bondad!
¡Oh, las cosas muertas, las cosas marchitas,
las cosas celestes que no vuelven más! ...



Publicado Por:
Ana Maria Barrios




http://rpc.technorati.com/rpc/ping
Add to Technorati Favorites
http://rpc.technorati.com/rpc/ping

Reir Llorando

Viendo a Garrik —actor de la Inglaterra—
el pueblo al aplaudirle le decía:
«Eres el mas gracioso de la tierra
y el más feliz...»
Y el cómico reía.

Víctimas del spleen, los altos lores,
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores
y cambiaban su spleen en carcajadas.

Una vez, ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
«Sufro —le dijo—, un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.

»Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única ilusión, la de la muerte».

—Viajad y os distraeréis.
— ¡Tanto he viajado!
—Las lecturas buscad.
—¡Tanto he leído!
—Que os ame una mujer.
—¡Si soy amado!
—¡Un título adquirid!
—¡Noble he nacido!

—¿Pobre seréis quizá?
—Tengo riquezas
—¿De lisonjas gustáis?
—¡Tantas escucho!
—¿Que tenéis de familia?
—Mis tristezas
—¿Vais a los cementerios?
—Mucho... mucho...

—¿De vuestra vida actual, tenéis testigos?
—Sí, mas no dejo que me impongan yugos;
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos mis verdugos.

—Me deja —agrega el médico— perplejo
vuestro mal y no debo acobardaros;
Tomad hoy por receta este consejo:
sólo viendo a Garrik, podréis curaros.

—¿A Garrik?
—Sí, a Garrik... La más remisa
y austera sociedad le busca ansiosa;
todo aquél que lo ve, muere de risa:
tiene una gracia artística asombrosa.

—¿Y a mí, me hará reír?
—¡Ah!, sí, os lo juro,
él sí y nadie más que él; mas... ¿qué os inquieta?
—Así —dijo el enfermo— no me curo;
¡Yo soy Garrik!... Cambiadme la receta.

¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el actor suicida,
sin encontrar para su mal remedio!

¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora!
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora,
el alma gime cuando el rostro ríe!

Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma,
un relámpago triste: la sonrisa.

El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto
y también a llorar con carcajadas.

Publicado Por:
Ana Maria Barrios Escobar






http://rpc.technorati.com/rpc/ping
Add to Technorati Favorites
http://rpc.technorati.com/rpc/ping

El Seminarista de los ojos negros

Desde la ventana de un casucho viejo
abierta en verano, cerrada en invierno
por vidrios verdosos y plomos espesos,
una salmantina de rubio cabello
y ojos que parecen pedazos de cielo,
mientas la costura mezcla con el rezo,
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.

Baja la cabeza, sin erguir el cuerpo,
marchan en dos filas pausados y austeros,
sin más nota alegre sobre el traje negro
que la beca roja que ciñe su cuello,
y que por la espalda casi roza el suelo.

Un seminarista, entre todos ellos,
marcha siempre erguido, con aire resuelto.
La negra sotana dibuja su cuerpo
gallardo y airoso, flexible y esbelto.
Él, solo a hurtadillas y con el recelo
de que sus miradas observen los clérigos,
desde que en la calle vislumbra a lo lejos
a la salmantina de rubio cabello
la mira muy fijo, con mirar intenso.
Y siempre que pasa le deja el recuerdo
de aquella mirada de sus ojos negros.
Monótono y tardo va pasando el tiempo
y muere el estío y el otoño luego,
y vienen las tardes plomizas de invierno.

Desde la ventana del casucho viejo
siempre sola y triste; rezando y cosiendo
una salmantina de rubio cabello
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.

Pero no ve a todos: ve solo a uno de ellos,
su seminarista de los ojos negros;
cada vez que pasa gallardo y esbelto,
observa la niña que pide aquel cuerpo
marciales arreos.

Cuando en ella fija sus ojos abiertos
con vivas y audaces miradas de fuego,
parece decirla: —¡Te quiero!, ¡te quiero!,
¡Yo no he de ser cura, yo no puedo serlo!
¡Si yo no soy tuyo, me muero, me muero!
A la niña entonces se le oprime el pecho,
la labor suspende y olvida los rezos,
y ya vive sólo en su pensamiento
el seminarista de los ojos negros.

En una lluviosa mañana de inverno
la niña que alegre saltaba del lecho,
oyó tristes cánticos y fúnebres rezos;
por la angosta calle pasaba un entierro.

Un seminarista sin duda era el muerto;
pues, cuatro, llevaban en hombros el féretro,
con la beca roja por cima cubierto,
y sobre la beca, el bonete negro.
Con sus voces roncas cantaban los clérigos
los seminaristas iban en silencio
siempre en dos filas hacia el cementerio
como por las tardes al ir de paseo.

La niña angustiada miraba el cortejo
los conoce a todos a fuerza de verlos...
tan sólo, tan sólo faltaba entre ellos...
el seminarista de los ojos negros.

Corriendo los años, pasó mucho tiempo...
y allá en la ventana del casucho viejo,
una pobre anciana de blancos cabellos,
con la tez rugosa y encorvado el cuerpo,
mientras la costura mezcla con el rezo,
ve todas las tardes pasar en silencio
los seminaristas que van de paseo.

La labor suspende, los mira, y al verlos
sus ojos azules ya tristes y muertos
vierten silenciosas lágrimas de hielo.

Sola, vieja y triste, aún guarda el recuerdo
del seminarista de los ojos negros...

Publicado Por: 
Ana Maria Barrios Escobar

Autor:

Miguel Ramos Carrión




http://rpc.technorati.com/rpc/ping
Add to Technorati Favorites
http://rpc.technorati.com/rpc/ping
Blog del Dia

sábado, 31 de enero de 2009

Morada Solitaria

Habilidades comprendidas
en versos anhelados
caídas y percepciones
de un tiempo aparentado.

Una vez
aquella amada
de color fue llamada
y quizás nunca supo
que nadie de ella hablaba.

Yo no tengo nombre
para cubrir portadas.

Yo tengo el capitulo
de la invisibilidad
esculpida por la tragedia.

Yo solo soy la piedra
de la verdad dormida
en insultos de carencias.

Dulcemente en publico
amargamente en intimidad
palabras emprenden la llamada
de las moradas turbias del alma.

Yo,
seguidora fiel
amante al alba 
de principios y placer.

Vivo en el olvido y en la falta
de dos llamadas y una caricia
personajes vivos que no actúan
protagonizan su sentido de la vida.

Voy a callar, que tengo una quimera
que he perdido por no calmar
los llantos a la luna
del lobo estepario.

Y allí veo a la luna,
llorando y llorando.
Contando entre sus joyas
las lágrimas que llora.

Morada turbia
es mi poema
mirada tardía
es mi caída.
 
Mi corazón asume
que existía la cobardía.
 
Y así mismo sabe
que las mantas nuevas
guardan nuevo olor
que quien me mata
no vive en mi dolor.

Portadores de ensimismados cuentos
no participéis en este encuentro,
dejarme libre, de ser mujer.

Adornar su alma, de bienes,
ayudarle a conseguir su triunfo.
 
Que no me recuerde así
al visitar su orgullo.

Y si hay cerca un hombre templado,
con buena voz para pedir amor
que venga a mi encuentro,
le estaré esperando.

Tanteando las percepciones
con deseos perfeccionados
cumpliendo aun con el sueño
de guardar verbos y lanzar lamentos.

Por Ana Maria Barrios

http://rpc.technorati.com/rpc/ping

jueves, 11 de diciembre de 2008

REALIDADES

REALIDADES

A... Mi ....Princesa
En el dulce reposo de la tarde
cuando al ponerse el sol en occidente
su luz dorada, de la vida fuente,
como una hoguera en los espacios arde,
o de la noche en el silencio umbrío
cuando la luna con fulgor de plata
alumbra a trechos el sonante río
y en sus límpidas ondas se retrata,
entre las sombras de la vida hay horas
en que la realidad que nos circuye
a detener el ímpetu no alcanza
de nuestra alma que a lo lejos
huye y a la región de lo ideal se lanza...


Y entonces cuando pienso
en tus amores nuestras
dos vidas deslizarse veo
no cual la realidad que aja
sus flores sino cual la ilusión de tu deseo.


No por las conveniencias separados,
soñando tú conmigo, yo en tus sueños,
sino juntos los dos en los collados
de la Arcadia risueños;
asidos por las manos a lo lejos
buscando el fin de la campiña
amena a los pálidos rayos de la luna.


O del ardiente sol a los reflejos,
dejando transcurrir una por una
las no cantadas horas venturosas
que no mancha la sombra de una
.. pena libando amor... y deshojando rosas...


Del verdor y del musgo en lo
sombrío ocultos en lo ignoto del boscaje
radiante aún de gotas de rocío..
de virgen fuerza y de vigor salvaje;
sentados a la orilla del torrente
ú escuchando los ecos del follaje
yo acariciando -trémula la mano-
... tus rizos al caer sobre tu frente......


Otras veces trayendo a la memoria
los fantasmas de un tiempo ya pasado
junto con ellos cual sencilla historia
Los ideales de tu amor soñado...
Y es entonces un gótico castillo
de altivas torres de musgosas piedras
... en cuyo muro gris crecen las hiedras
teatro de nuestro amor santificado.


Y en reducida y perfumada estancia
cuyos tapices abrillanta y dora
el fuego de la antigua chimenea,
juntos los dos oímos a distancia
diciéndonos protestas de ternura...
la voz del agua que al perderse
llora y el viento que en los árboles...
cimbra entre el silencio de la noche oscura.


O en frágil barca en plácida mañana
de lago azul flotando en los cristales
con la mirada errantes contemplamos
el cielo, la ribera, los juncales, y las nieblas
que inciertas, vaporosas, van a perderse
en la región lejana como se pierde
la esperanza humana o el postrimer
............ aroma de las rosas.


Mas cuando el alma en sus ensueños flota,
la realidad asoma de improviso
no más resuena la encantada nota...


Brotan espinas de la rosa brota,
y en crüel se torna el paraíso.
Vuelvo a mirar... y pienso que
nacimos para vivir por siempre separados,
que no es una la senda que seguimos...
y que la lumbre que cercana vimos
... fue visión de tu amor y tus cuidados.
Y al comparar la realidad penosa
con los paisajes de ideal que miro
en el fondo del alma lastimosa...
para tu dulce amor... -niña piadosa-
para tu dulce amor... surge


Autora:
AnaMaria Barrios Escobar


http://rpc.technorati.com/rpc/ping

El Peregrino

Sentado en una piedra del camino,
y como presa de pesar tremendo,
una tarde cantaba un peregrino
una canción que me quedó doliendo.
Una canción que el alma me penetra
como un escalofrío, una balada
rebosante de hiel: triste es su letra,
pero es mucho más triste su tonada.
El sol iba a morir. Un rojo lampo
de su luz, como un luengo hilo de seda,
se enredaba en los árboles del campo
y sangraba en la frente de Aeda.
Lleguéme al trovador desconocido,
y emocionado preguntéle: ¿en dónde
aprendiste ese canto tan sentido
que a mi clamor parece que responde?
y él contestóme con acento blando,
con un acento musical: Os digo
que lo aprendí no sé dónde ni cuándo
porque, a decir verdad, nació conmigo.
Ese canto en mi ruta es mi alegría:
refresca mi fatiga y mi quebranto;
cuando a hablar comencé... ya lo sabía,
y desde entonces sin cesar lo canto.
De mi orquesta interior él es un eco
que hago sonar en la tardina calma,
y que al salir por el oscuro hueco
de mi boca glacial, me alivia el alma.
Con él recorro el mundo paso a paso,
y siempre en los parajes campesinos,
me gusta, cuando el sol baja a su ocaso,
cantarlo en la quietud de los caminos.
¿Quién eres?, pregunté. Y él dijo:
-El viejo camarada mejor del Desengaño,
nunca a los hombres de acercarme dejo,
y aunque ellos no me ven... los acompaño.
Yo soy el acicate, soy el grito
que se escapa del labio moribundo,
el ay! que repercute en lo infinito,
el verdadero emperador del mundo.
Yo elevo los espíritus, yo arranco
del humano fangal los corazones,
y purifico en el incienso blanco
que arde en mi pecho, todas las pasiones.


Gloria soy de los mártires; sus nombres
viven por mí; yo pongo los cilicios,
yo atormento la carne de los hombres
soy el padre de todos los suplicios.
Yo doy alas al genio, fuerza al justo,
esperanzas a todos los anhelos;
por mí, solo por mí, subió el Augusto
Redentor desde el Gólgota a los cielos.-
El rapsoda calló. Yo lo miraba.
Entre una nube de melancolía;
su corazón como bullente lava
a través de su pecho se encendía.
Su frente era muy blanca, su mejilla
honda, muy honda, sus cabellos canos;
de ébano y oro -excelsa maravilla-
columpiaba una cítara en sus manos.
Como dos claros pozos de tranquilas aguas
en cuencos de marmórea roca,
se remansaba el llanto en sus pupilas
sobre el rictus amargo de su boca.
Aquel hombre... ¿quién era? ¿Acaso un loco?
-¿Te llamas?, pregunté, y el peregrino:
-Soy el dolor-, me dijo, y poco a poco
se alejó en las revueltas del camino.
Marchó de cara al moribundo día,
hacia el lejano resplandor postrero,
y a manera de sol que se moría,
su planta iba sangrando en el sendero.
Abrió la noche su portal; los astros
comenzaron a hervir y un gran lucero
lloró su luz sobre los tibios rastros
del muerto sol y del senil viajero.
Pronto la luna apareció, serena,
sobre un picacho de la curva andina,
y una lechuza desgranó su pena
desde el roto esqueleto de una encina.
¡Allí quedéme estático y suspenso,
sin saber de mí nada; al otro día
pensé en el peregrino, y en él pienso
a través de los años todavía!
Autora:
ANA MARIA BARRIOS



Technorati blog directory
http://rpc.technorati.com/rpc/ping

AMOR Y MUERTE

Ruge el mar, y se encrespa y se agiganta;
la luna, ave de luz, prepara el vuelo
y en el momento en que la faz levanta,
da un beso al mar, y se remonta al cielo.

Y aquel monstruo indomable,
que respira tempestades,
y sube y baja y crece,
al sentir aquel ósculo, suspira...¡
y en su cárcel de rocas... se estremece!

Hace siglos de siglos, que, de lejos,
tiemblan de amor en noches estivales;
Ella le da sus límpidos reflejos,
él le ofrece sus perlas y corales.

Con orgullo se expresan sus amores
estos viejos amantes afligidos:
ella le dice "¡te amo!" en sus fulgores,
y él prorrumpe "¡te adoro!" en sus rugidos.

Ella lo duerme con su lumbre pura,
y el mar la arrulla con su eterno grito
y le cuenta su afán y su amargura
con una voz que truena en lo infinito.

Ella, pálida y triste, lo oye y sube,
le habla de amor en su celeste idioma,
y, velando la faz tras de la nube,
le oculta el duelo que a su frente asoma.

Comprende que su amor es imposible,
que el mar la copia en su convulso seno,
y se contempla en el cristal movible
del monstruo azul, donde retumba el trueno.

Y, al descender tras de la sierra fría,
le grita el mar: "¡En tu fulgor me abraso!
¡no desciendas tan pronto, estrella mía!
¡estrella de mi amor, detén el paso!

¡Un instante mitiga mi amargura,
ya que en tu lumbre sideral me bañas!
¡no te alejes!... ¿no ves tu imagen pura,
brillar en el azul de mis entrañas?"
Y ella exclama, en su loco desvarío:

"¡Por doquiera la muerte me circunda!
¡Detenerme no puedo monstruo mío!
¡Compadece a tu pobre moribunda!

Mi último beso de pasión te envío;
¡mi postrer lampo a tu semblante junto!...
"y en las hondas tinieblas del vacío,
hecha cadáver, se desploma al punto.

Entonces, el mar, de un polo al otro polo,
al encrespar sus olas plañideras,
inmenso, triste, desvalido y solo,
cubre con sus sollozos las riberas.

Y al contemplar los luminosos rastros
del alba luna en el obscuro velo,
tiemblan, de envidia y de dolor,
los astros en la profunda soledad del cielo.

¡Todo calla!... el mar duerme,
y no importuna con sus gritos
salvajes de reproche;
y sueña que se besa con la luna
¡en el tálamo negro de la noche!.

Publicado Por:
Ana Maria Barrios Escobar

BLOG DE ANIS POESIAS


http://rpc.technorati.com/rpc/ping

QUE ES EL VERSO?

El verso es vaso santo.
Poned en él tan sólo,
MM... Un pensamiento puro,
En cuyo fondo bullan hirvientes las imágenes
Como burbujas de oro de un viejo vino oscuro!
Allí verted las flores que en la continua lucha,
MM... Ajó del mundo el frío,
Recuerdos deliciosos de tiempos que no vuelven,
Y nardos empapados en gotas de rocío
Para que la existencia mísera se embalsameMM
Cual de una esencia ignota
Quemándose en el fuego del alma enternecida
De aquel supremo bálsamo basta una sola gota!

Publicado por:
AnaMaria Barrios E

http://rpc.technorati.com/rpc/ping

TRISTESA PROFUNDA



EN MEMORIA DE MI HERMANO RAFAEL RAMON BARRIOS ESCOBAR

Tristeza Profunda

Tristeza Profunda. La tarde es gris y la tristeza
Del cielo se abre para recibir a mi hermano que ha muerto.
Tiene mi corazón un llanto de princesa
Olvidada en el fondo de un palacio desierto.

Que tristeza tan profunda –Mi hermano ha muerto y nunca regresara
Como podre vivir de su recuerdo y porque se fue.
(En mi cabeza atribulada no puedo entender por qué El???
Primero mi hermanita y ahora El.)

Sin embargo en mis ojos una pregunta existe
Y hay un grito en mi boca que mi boca no grita.
¡No hay oído en la tierra que oiga mi queja triste
Abandonada en medio de la tierra infinita!

Se muere mi hermano y no hay nada que hacer, que… agonía
Que tristeza, sin nada que Yo pueda hacer
Agoniza mi hermano y solo puedo acariciar sus manos y pies,
La muerte ronda alrededor de su lecho…y Yo sin nada que pueda hacer

Y por la vastedad del vacío van ciegas
Las nubes de la tarde, como barcas perdidas
Que escondieran estrellas rotas en sus bodegas.
Y la muerte de mi hermano ahora es una realidad

Qué tristeza tan profunda hermano te has ido para siempre y nunca volverás
Qué tristeza tan grande me duele el corazón,
Hermano me has dejado un vacio en mi vida que nunca se llenara
Porque la muerte tuvo que llevarte Sin compasión ninguna,
Qué tristeza tan profunda deja tu vacio en nuestro corazón.


AUTORA: 
ANA MARIA BARRIOS ESCOBAR
AGOSTO 16 DE 2008

http://rpc.technorati.com/rpc/ping

SOLEDAD

Soledad

Tiene instantes de intensas amarguras
la sed de idolatrar que el hombre agita,
del supremo Señor la faz bendita
ya no ríe del cielo en las alturas.
Qué poco logras, Fe, cuando aseguras
término a su ansiedad,, que es infinita
y otra vida después do resucita
y halla, en un mundo mejor, horas más puras!
Sin columna de luz, que en el desierto
guíe su paso a punto conocido,
continua el cruel peregrinaje,
para encontrar en el futuro incierto
las soledades hondas del olvido
tras las fatigas del penoso viaje.
II
¿El pensamiento humano? No sonrías
si al llegar, las nociones verdaderas
a polvo imperceptible de Quimeras
reducen tu ilusión, con manos frías.
Deja las peligrosas fantasías
y busca en perfumadas primaveras
todo el supremo bienestar, que esperas
del Cielo que prometes o que ansías.


Publicado Por
Ana Maria Barrios Escobar
Noviembre 18 de 2008


http://rpc.technorati.com/rpc/ping

miércoles, 10 de diciembre de 2008

UNA NOCHE

Una noche toda llena de perfumes,

de murmullos y de músicas de alas,
Una noche,
En que ardían en la sombra nupcial y húmeda las luciérnagas fantásticas,
A mi lado, lentamente, contra mí ceñida toda,
Muda y pálida
Como si un presentimiento de amarguras infinitas,
Hasta el más secreto fondo de tus fibras te agitara,
Por la senda florecida que atraviesa la llanura
Caminabas,
Y la luna llena
Por los cielos azulosos, infinitos y profundos esparcía su luz blanca,
Y tu sombra
Fina y lánguida,
Y mi sombra...
Por los rayos de la luna proyectada
Sobre las arenas tristes
De la senda se juntaban
Y eran una...
Y eran una¡
Y eran una sola sombra larga!
¡Y eran una sola sombra larga!
¡Y eran una sola sombra larga...!
Esta noche Sola; el alma
Llena de infinitas amarguras y agonías de tu muerte,
Separada de ti misma, por la sombra, por el tiempo y la distancia,
Por el infinito negro,
Donde nuestra voz no alcanza,
Sola y muda
Por la senda caminaba...
Y se oían los ladridos de los perros a la luna,
A la luna pálida
Y el chirrido de las ranas...
Sentí frío.
Era el frío que tenían en la alcoba
Tus mejillas y tus sienes y tus manos adoradas,
Entre las blancuras níveas
De las mortuorias sábanas!
Era el frío del sepulcro, era el frío de la muerte,
Era el frío de la nada...
Y mi sombra
Por los rayos de la luna proyectada,
Iba sola,
Iba sola,
¡Iba sola por la estepa solitaria!
Y tu sombra, esbelta y ágil
Fina y lánguida,
Como en esa noche tibia de la muerta primavera,
Como en esa noche llena de perfumes,
de murmullos y de músicas de alas,
Se acercó y marchó con ella,
Se acercó y marchó con ella,
Se acercó y marchó con ella...
¡Oh las sombras enlazadas!
¡Oh las sombras de los cuerpos que se juntan con las sombras de las almas!
¡Oh las sombras que se buscan y se juntan en las noches de negruras y de lágrimas...!

Autora
Ana Maria Barrios
Noviembre 11 de 2007

http://rpc.technorati.com/rpc/ping